11.6.17

Vivas y libres nos queremos.

El 15 de Octubre del 2016 estaba escribiendo sobre mujeres. Estaba escribiendo sobres madres, hijas, hermanas, amigas, primas, novias, tías que no se encuentran físicamente con nosotros, pero que continúan con cada una de nosotras (aunque no nos conociéramos).
Todas juntas somos el grito de lucha, verdad y justicia. Somos la voz de Melina, que tenía 17 años cuando la encontraron muerta en San Martín, luego de haberla violado. Somos Daiana, esa chica que estaba yendo a una entrevista de trabajo a la cual nunca llegó, porque la asesinaron. Somos Serena, sólo tenía 15 años cuando su ex novio la degolló y le dio 49 puñaladas en su cuerpo, simplemente por el hecho de haberlo dejado. Somos Marina y María José, las turistas mendocinas que viajaban solas y las mataron por resistirse a un abuso sexual. Somos Lucía, que la violaron hasta la muerte con solo 16 años. La lista podría continuar. Porque las victimas de la violencia machista es eterna. Ángeles, Lola, Araceli, Micaela, Cintia, y muchos casos mas que ya no recuerdo. Casos que no recuerdo, porque todos los días hay que lamentar la muerte de otra mujer a manos de un hombre. Lamentamos esa muertes, aprendemos a vivir constantemente a vivir en un aire viciado por crueldad y miedo y los únicos que no lamentan esas injusticias, son justamente esas personas que infligen el daño, que con un par de lagrimas adelante de los jueces o buena conducta en prisión, los dejan en libertad, y así se convierten en cómplices de esta tortura.
Parece que vivir en una sociedad que mate a las mujeres, sea normal. Pero no es normal. Nunca será normal. Se registran casos de femicidio, una cada menos de 30 horas.
Hoy, 11 de Junio de 2017, las cosas no han cambiado mucho en Argentina. Continuamos con esta eterna lucha. Seguimos viviendo en una sociedad machista que sigue justificando los actos de violencia y crueldad, con distintas frases como: "tenía la pollera muy corta", "estaba sola de noche" "iba con calzas muy ajustadas". ¿Acaso es normal vivir así? ¿Es normal vivir con miedo? No es normal. Nunca lo será. Seguiremos luchando por cada una de nosotras, por las que no están y las que siguen sufriendo en silencio, por miedo a hablar.
Hoy y siempre, vivas y libres nos queremos. 
"A las brujas no las quemaron por malas, las quemaron por inteligentes, por rebeldes, por libres. Por querer ser parte de la historia. Por adquirir conocimiento que estaban reservados solo a los hombres. Por no enmarcarse en la "belleza" impuesta por la mirada masculina. Por leer libros, por escribirlos, por enseñar. Por soñar con revoluciones en donde todas las mujeres consiguieran lo que ahora no tienen. Las quemaron por sabias, porque se resistieron a ser violadas, porque no las pudieron compras, las quemaron porque amenazaron al sistema que te convierte en reproductora.
No somos princesas, ni nos interesa serlo. Somos nietas de las brujas que nunca pudiste quemar y sobrevivientes del genocidio machista que históricamente hemos vivido las mujeres."